¿A qué estúpido ricachón gordo y viejo le
importaría rescatar una vecindad en ruinas? Mas tirada que la basura en las
calles del país; abandonada y que, en la planta baja tiene una de las cantinas más viejas de la ciudad, que alguna
vez apareciera en los recorridos de cantinas nocturnos pa´ turistas y locales
que desean conocer lugares en el centro de la ciudad, esta gran cantina con
capacidad para albergar sentados en
mesas para domino a unas 100 personas de complexión estándar mexican courios
(complexión standard: delgados pero eso sí: panzones y los complexión media
también panzones y con jiotes y manchas en la piel generadas por la buena
alimentación gourmet de las tan nutritivas quesadillas y tacos) y una modesta
barra como pa atender a otros 6 u 10 mas, pero que estorban el paso al área de
desalojo del material bebido en cuestión, por no mencionar que en el mismo
camino y dirección queda el lavamanos y el refrigerador que sirve como alacena
con temperatura de 2 grados excelente para guardar los básicos tarros y las
famosas bolas de cristal. ¿Cómo podría importarles semejante lugar? Donde la
banda peda, se conocen perfectamente bien o por lo menos todos sonríen entre
amable y picaronamente, pues con tanto arrimón a la hora de encaminarte para
descargar la vejiga, pues no te queda más remedio que hacerlo o terminaras mostrándole a
todos que eres el pedo nuevo en esa cantina o un pinche mamón de mierda…
Con el calor que a uno le provoca caminar
tan despreocupadamente por las calles del centro a medio día, y con el tumbao
que tienen los grifos al caminar. Los ojos siempre van ocultos tras un buen par
de gafas pa´l sol, mismas que te ayudan para mirar sin discreción a cuanta
fémina sabrosona pase por donde uno anda… Pero en este día no requiero de mirar
a nadie más… Pues te llevo a mi lado, eres una diosa enfundada en tan suculenta
pachecota y excitación que ya ansió llegar a dicho baresito para charlar un
poco y beber más aun. Será la mota o en realidad, “ la estas pasando bien”,
puedo escuchar tu respiración y más aun, puedo oler tus feromonas mezcladas con
el perfume que desprenden tus largas piernas y claro tu panti-tanga encerrada,
pide a gritos sordos la liberen de semejante prisión de mezclilla que aunada al
sofocante estupor que provoca este infernal sol del medio día nos hace (en
realidad “me hace”) pensar en la temperatura de tus jugos más íntimos, deseando
poder jugar y probar prontamente tan semejante manjar…
-¿Cómo será, de qué color?
- …Mmm ¿Qué cosa? ¿De qué hablas?
- Nada, pensaba en voz alta, jajaaa pero ya
te diré luego… Por ahora dejémoslo así, y mejor disfrutemos de esta pachecada… En silencio y observando… ok?
-Ok.
Pero como profecía super neta de Astrólogo
chingón directamente exportado de la legendaria plaza de Coooyo – a cán,
(Coyoacán) al adentrarnos en semejante lugar tu mirada de perra mamona no se
hizo esperar y tu caminar entre de modelo de pasarela y puta de catalogo nice, dejo en la pendeja a mas de 3 cabrones, además
que mi carnal de la barra te comió con los ojos y me lanzo una de esas sonrisas
de “inche cabroncito, lo que te cenas está fino”. El mesero es todo un cabrón
pendejo, me hace una seña, a que mesa me dirija y me encamina con el gusto de ver más de cerca de
mi acompañante para atendernos y con cierto tono mamón nos recitas cual loco de
barrio:
- Hola esssé chavvbboo, que
milagrassszooooo que le caeeessh, ya mero noooos correen de aquí y tuuu ni
vieneeees… a chuparte las uuuultimaaaas cheeeelas mas chingonas del
ceeeentrooo. ¿Cómo voy a creer? Ja jaaa
- ¿Come está? Que está rete tiesa cabrooón la que tanto le
encanta a tu jefita, deja de alburearme cabroncito y mejor, pa´ abrir partido
tráenos dos klosters de la más negra y fría me refiero a las chelas y no a tu
trasero usurpado por tanto poli y ñañil que ya ni raspa…. Jaaaa. No
intentes contestarme porque mi humor anda un poquito pacheco eeehhh?
- Vale culeeerito, horita te las traigo…
Pt´
Y sin dejar más preámbulos se marcha a
servirnos las Klosters y unos cacahuates pa comenzar la botana… Luego, una
sopita azteca y quecas chingonas con su luchuguita y guacamole mamón.
- Woow péndejo, ¿qué te traes, me quieres
impresionar o en verdad te respetan por acá?
-Nada, reina, todo para mi gatita chula,
así entrené a estos pendejos, eres mejor de lo que te describí por eso chingate
con provecho tu botanita gurmet chilanga.
Lo mencionas con tono mamón y mirada
cachonda… mientras sacas una paleta tutti y le quitas la envoltura para dejarla
lista entre tus labios jugosos. Dice que no porque cuidas tu dieta y comprendo,
esas nalgas ricas solo caben en esos jeans con el pinche sacrificio que se
requiere, pero yo me chingo como pinche marrano emancipado lo que tú no te
comes, gatita cachonda.
- Pos tú crees que necesito andar faroleando…
No mames y no mas picas la uva, me caga dar explicaciones y más cuando son implícitas
o retóricas ja jaa… Es perder tiempo en lo mismo ¿no?. Mejor cuéntame, ¿qué has
hecho últimamente o que vamos a hacer más tarde?
Pero antes de que contestaras miras
alrededor de las mesas vecinas para checar a los vecinitos así como volver a
mirar la facha del lugar y por último, te percatas que ya vienen en camino
nuestras terceras chelas, así que te volteas en su espera y mientras
reflexionas sobre lo que vas a contestarme. Por lo menos es lo que deduzco al
observarte, me encanta analizar a la banda en ciertas situaciones y esta es una
de ellas.
Por otra parte la temperatura aquí en el
local está mejor que los 28 grados al sudoroso guero (no encuentro los dos
puntos) y nuestros tarros vienen escarchados y con el cristal satinado opaco y
brillante por la temperatura del liquido. Le doy un trago sin esperar a que tú
lo hagas primero, me limpio la boca con una servilleta y sin darte más tiempo a
nada me dirijo al baño, tras mi amigo de la barra, quiero comentarle algunas
cosas sin que tú estés presente, así que lo alcanzo en el baño y aprovecho para
desalojar toda mi vejiga que ya esta hinchada
por la caminada, supongo.
El aroma a baño de esta cantina, no es tan
malo, aquí lavan bastante bien y con mucho cloro, además de ponerle de esas
pastillitas de aroma a los mingitorios y en el espejo un don vainillo bigotón
viejo y decolorado le da el toque kitch que faltaba para rematar el bonito
color naranjozo del foco y los recortes de algunas nenas ultrajados de diversas
revistas, puedo reconocer, la bochomanía, claro la playboy y la hustler no
podían faltar, pero lo más cagado son las manchas satinadas con formas de gotas
salpicadas en algunas de ellas, la bandera irrespetuosa, valiéndole madres esta
instalación que con tanto cuidado han pegado tan suculenta colección de
sabrosas divas de la farándula y el bisturí… werevers gringuitas y mexicanas
enseñándonos sus gracias y uno observando las desgracias salpicadas de los
borrachos, meones, incultos y maleducados del lugar.
-¿Qué pedo? ¿Qué tal la chela? Quieres ver
la carta de las ampolletas más selectas que tienen. O prefieres seguir tomando
Santa klos… digo porque estas, las puedes pedir cremositas y ya checaste la
temperatura adecuada de una buena chela ¿no?
- Mas bien, ¿tú que pedo, te tardaste un
poco para miar no? ¿Qué le fuiste a sobar los huevos al barman y ya también te gusta empujártelo ¿Oooh… Qué?… Je
jeee.
- Tranquila, a la que me voy a empujar va
ser a otra si me sigues chingando con que soy puto, después no te la vas a
acabar y me vas a estar chingando que te dé a cada rato y tú sabes que no me
gusta la seriedad de las cosas ni las relaciones formales… Pero, y ¿qué,
pedimos algo, no? Y tomate esta rápido parece que no tienes calor… Quiero que
nos empedemos porque tengo ganas de llegar al programa clasificación para
adultos, muy adultos ¿me entiendes no?
- Claro que nooo… (Irónica) Pero eso que
importa, mejor acábate tu chela porque yo quiero más…
En la barra ya nos están preparando los
siguientes tarros, esta vez viene el especial con el tradicional chamoy y
tamarindo embarrado en el cristal del tarro más que muerto y con gomitas
agridulces de sabores flotando en la cheve, mientras los llevan me levanto y
voy a lo único moderno en este lugar una rockola de cd con harto volumen pa´
poner un poco de ruido, en esta cantina no tienen el selecto repertorio que uno
acostumbra o algo más que decente, sin embargo, algo de los clásicos del rock
en tu idioma aparece, así que selecciono a los mismísimos Caifanes con tres
tracks y me dispongo a recolocar de nuevo mi trasero en nuestra apartada mesa
del rincón.
La plática se torna cada vez mas clavada e
intensa, entre monólogos sobre cada uno y sus vívidas vidas, los traumas de la
carrera y la adorable familia, por lo que las chelas de medio litro no duraban más
de ocho o diez tragos y ya cuando estábamos bien entrados discutiendo sobre la
teoría de las cuerdas de Stephen Hawking y el último giro de vida cristiana de
Anne Rice, claro, sin dejar de burlarnos de la condición de uno y la necesidad
de un Dios de la otra, …
- Vale verga, si ya nadie respeta a los
físicos u escritores… Ja jaa que podemos
esperar de respetar a nuestras autoridades o políticos ja jaa.
- “U”, Jajaja. Así es mi queridísima… “Tráenos
otras dos y la cuenta…” ¿Qué te parece
si mejor vamos a otro lugar a cotorrear, mira, deja le marco al dealer a ver qué
paso, ¿no quieres fumar más?
La llamada no fue tan larga como pudiera
esperarse, ya que de hecho el dealer ya estaba más cerca de lo que creía, en
realidad a los tres minutos de la llamada entro por la puerta se sentó en la
barra junto al baño, pide un refresco y mientras tanto coloca la bolsa en el
banco de al lado.
Y yo sin hacer más demora, me levanto y me
voy rascando los wevos, con dirección al baño, paso y recojo la bolsa… entro en
el Bathroom, y le doy una repasada a la bolsa, veo que está bastante chingona y apestosa, no
aperfumada, más bien entre aroma fuerte a mota y como terreo, jajaja, me dispongo a desalojar nuevamente la
vejiga y una vez más salgo, sin dejar de mirar hacia mi mesa, pero chocando
todo el ambiente, todo el lugar, para cerciorarme de que todos permanecen en lo
suyo y que nada falte. Al llegar a la mesa veo que ya está la cuenta lista y
hay una bolsita más en la mesa, no supe como llego pero es más grande que la
que yo acabo de tomar, la miro y tú, solo me diriges una mirada no entiendes lo
que discretamente con una mirada le pregunto al pinche burro, así es que pago la
cuenta, vacío mi tarro de un gran trago y te tomo de la mano, te pregunto si ya
estas lista, al sonreírme tan efusivamente me doy cuenta de que nuestros
estados están algo alterados por tanta cerveza…
De golpe nos dirigimos a la salida, no sin antes yo me despido desde
lejos de mi carnal en la barra y aprovecho para ver al estúpido dealer, que
sigue en su mismo lugar, se hace el pendejo, y no es porque le cueste mucho
trabajo o sea un gran actor… Pero me inquieta saber que paso mientras yo
checaba la merca… pero no es lo único que me pone nervioso, mientras salimos
del bar, intento leer la etiqueta de tu pantalón levi´s, que es roja y está en
el costado de la bolsa, en realidad me gusta la curva donde sabiamente fue
colocada y comienzo a imaginar mil vulgaridades que vamos a tener en unos
momentos...