miércoles, 20 de noviembre de 2013
Mejor me compro un cigarro suelto.
Estábamos muy contentos formados en un Oxxo mi amigo y colaborador, Christian Doe, y yo comprando dos cafés. Le dije que se me antojaba un cigarro, y él me dijo, pídelos. Yo como soy un amor de persona, le dije que no, que estaban muy caros. Él no fuma y él iba a pagar. Me preguntó ¿cuánto cuestan? Le dije que, como cuarenta, o cuarenta y cinco pesos la cajetilla. Expresó un "ay, no mames, ¿tanto?" Le dije que sí, que mejor no, que podía suprimir el antojo.
Bueno, continuando con la charla le dije "sí, todo está muy caro, me voy a prostituir".
Y una señora delante mío volteo y me miró...
Tragame tierra. Bueno, chinga, era una pinche bromita, nada más.
Pero me dijo:
"Deberías hacerlo, antes de que ya no puedas".
Y ahora, después de un par de horas, me encuentro pensando si ella, era un divino ángel enviado por el cielo o un diablo sexy con medias de red y una cajetilla de cigarros.
A ver, resuelvanme esta ¬¬
Luego, pensé, si me prostituyo, no voy a poder hacer cunnilingus, ni fellatio. A menos, que con su respectivo condón femenino y masculino. Entonces no es tan chido, aunque, tendría cigarros, pero los cigarros son malos, merman la salud, pero dice mi novio gato que le gusto cuando fumo, que estéticamente tiene su chiste eso de la fumada...
Y así, por los siglos, de los siglos, amén.