miércoles, 27 de noviembre de 2013

Y sé que esta vez será…


¿A qué estúpido ricachón gordo y viejo le importaría rescatar una vecindad en ruinas? Mas tirada que la basura en las calles del país; abandonada y que, en la planta baja tiene una de las  cantinas más viejas de la ciudad, que alguna vez apareciera en los recorridos de cantinas nocturnos pa´ turistas y locales que desean conocer lugares en el centro de la ciudad, esta gran cantina con capacidad para albergar  sentados en mesas para domino a unas 100 personas de complexión estándar mexican courios (complexión standard: delgados pero eso sí: panzones y los complexión media también panzones y con jiotes y manchas en la piel generadas por la buena alimentación gourmet de las tan nutritivas quesadillas y tacos) y una modesta barra como pa atender a otros 6 u 10 mas, pero que estorban el paso al área de desalojo del material bebido en cuestión, por no mencionar que en el mismo camino y dirección queda el lavamanos y el refrigerador que sirve como alacena con temperatura de 2 grados excelente para guardar los básicos tarros y las famosas bolas de cristal. ¿Cómo podría importarles semejante lugar? Donde la banda peda, se conocen perfectamente bien o por lo menos todos sonríen entre amable y picaronamente, pues con tanto arrimón a la hora de encaminarte para descargar la vejiga, pues no te queda más  remedio que hacerlo o terminaras mostrándole a todos que eres el pedo nuevo en esa cantina o un pinche mamón de mierda…

Con el calor que a uno le provoca caminar tan despreocupadamente por las calles del centro a medio día, y con el tumbao que tienen los grifos al caminar. Los ojos siempre van ocultos tras un buen par de gafas pa´l sol, mismas que te ayudan para mirar sin discreción a cuanta fémina sabrosona pase por donde uno anda… Pero en este día no requiero de mirar a nadie más… Pues te llevo a mi lado, eres una diosa enfundada en tan suculenta pachecota y excitación que ya ansió llegar a dicho baresito para charlar un poco y beber más aun. Será la mota o en realidad, “ la estas pasando bien”, puedo escuchar tu respiración y más aun, puedo oler tus feromonas mezcladas con el perfume que desprenden tus largas piernas y claro tu panti-tanga encerrada, pide a gritos sordos la liberen de semejante prisión de mezclilla que aunada al sofocante estupor que provoca este infernal sol del medio día nos hace (en realidad “me hace”) pensar en la temperatura de tus jugos más íntimos, deseando poder jugar y probar prontamente tan semejante manjar…

-¿Cómo será, de qué color?

- …Mmm ¿Qué cosa? ¿De qué hablas?

- Nada, pensaba en voz alta, jajaaa pero ya te diré luego… Por ahora dejémoslo así, y mejor disfrutemos de esta pachecada…  En silencio y observando… ok?
-Ok.

Pero como profecía super neta de Astrólogo chingón directamente exportado de la legendaria plaza de Coooyo – a cán, (Coyoacán) al adentrarnos en semejante lugar tu mirada de perra mamona no se hizo esperar y tu caminar entre de modelo de pasarela y puta de catalogo nice,  dejo en la pendeja a mas de 3 cabrones, además que mi carnal de la barra te comió con los ojos y me lanzo una de esas sonrisas de “inche cabroncito, lo que te cenas está fino”. El mesero es todo un cabrón pendejo, me hace una seña, a que mesa me dirija y me  encamina con el gusto de ver más de cerca de mi acompañante para atendernos y con cierto tono mamón nos recitas cual loco de barrio:
- Hola esssé chavvbboo, que milagrassszooooo que le caeeessh, ya mero noooos correen de aquí y tuuu ni vieneeees… a chuparte las uuuultimaaaas cheeeelas mas chingonas del ceeeentrooo. ¿Cómo voy a creer? Ja jaaa

- ¿Come está?  Que está rete tiesa cabrooón la que tanto le encanta a tu jefita, deja de alburearme cabroncito y mejor, pa´ abrir partido tráenos dos klosters de la más negra y fría me refiero a las chelas y no a tu trasero usurpado por tanto poli y ñañil que ya ni raspa…. Jaaaa. No intentes contestarme porque mi humor anda un poquito pacheco eeehhh?

- Vale culeeerito, horita te las traigo… Pt´

Y sin dejar más preámbulos se marcha a servirnos las Klosters y unos cacahuates pa comenzar la botana… Luego, una sopita azteca y quecas chingonas con su luchuguita y guacamole mamón.

- Woow péndejo, ¿qué te traes, me quieres impresionar o en verdad te respetan por acá?
-Nada, reina, todo para mi gatita chula, así entrené a estos pendejos, eres mejor de lo que te describí por eso chingate con provecho tu botanita gurmet chilanga.

Lo mencionas con tono mamón y mirada cachonda… mientras sacas una paleta tutti y le quitas la envoltura para dejarla lista entre tus labios jugosos. Dice que no porque cuidas tu dieta y comprendo, esas nalgas ricas solo caben en esos jeans con el pinche sacrificio que se requiere, pero yo me chingo como pinche marrano emancipado lo que tú no te comes, gatita cachonda.

- Pos tú crees que necesito andar faroleando… No mames y no mas picas la uva, me caga dar explicaciones y más cuando son implícitas o retóricas ja jaa… Es perder tiempo en lo mismo ¿no?. Mejor cuéntame, ¿qué has hecho últimamente o que vamos a hacer más tarde?

Pero antes de que contestaras miras alrededor de las mesas vecinas para checar a los vecinitos así como volver a mirar la facha del lugar y por último, te percatas que ya vienen en camino nuestras terceras chelas, así que te volteas en su espera y mientras reflexionas sobre lo que vas a contestarme. Por lo menos es lo que deduzco al observarte, me encanta analizar a la banda en ciertas situaciones y esta es una de ellas.

Por otra parte la temperatura aquí en el local está mejor que los 28 grados al sudoroso guero (no encuentro los dos puntos) y nuestros tarros vienen escarchados y con el cristal satinado opaco y brillante por la temperatura del liquido. Le doy un trago sin esperar a que tú lo hagas primero, me limpio la boca con una servilleta y sin darte más tiempo a nada me dirijo al baño, tras mi amigo de la barra, quiero comentarle algunas cosas sin que tú estés presente, así que lo alcanzo en el baño y aprovecho para desalojar toda mi vejiga que ya esta  hinchada por la caminada, supongo.

El aroma a baño de esta cantina, no es tan malo, aquí lavan bastante bien y con mucho cloro, además de ponerle de esas pastillitas de aroma a los mingitorios y en el espejo un don vainillo bigotón viejo y decolorado le da el toque kitch que faltaba para rematar el bonito color naranjozo del foco y los recortes de algunas nenas ultrajados de diversas revistas, puedo reconocer, la bochomanía, claro la playboy y la hustler no podían faltar, pero lo más cagado son las manchas satinadas con formas de gotas salpicadas en algunas de ellas, la bandera irrespetuosa, valiéndole madres esta instalación que con tanto cuidado han pegado tan suculenta colección de sabrosas divas de la farándula y el bisturí… werevers gringuitas y mexicanas enseñándonos sus gracias y uno observando las desgracias salpicadas de los borrachos, meones, incultos y maleducados del lugar.

-¿Qué pedo? ¿Qué tal la chela? Quieres ver la carta de las ampolletas más selectas que tienen. O prefieres seguir tomando Santa klos… digo porque estas, las puedes pedir cremositas y ya checaste la temperatura adecuada de una buena chela ¿no?

- Mas bien, ¿tú que pedo, te tardaste un poco para miar no? ¿Qué le fuiste a sobar los huevos al barman  y ya también te gusta empujártelo ¿Oooh…  Qué?…  Je jeee.

- Tranquila, a la que me voy a empujar va ser a otra si me sigues chingando con que soy puto, después no te la vas a acabar y me vas a estar chingando que te dé a cada rato y tú sabes que no me gusta la seriedad de las cosas ni las relaciones formales… Pero, y ¿qué, pedimos algo, no? Y tomate esta rápido parece que no tienes calor… Quiero que nos empedemos porque tengo ganas de llegar al programa clasificación para adultos, muy adultos ¿me entiendes no?

- Claro que nooo… (Irónica) Pero eso que importa, mejor acábate tu chela porque yo quiero más…

En la barra ya nos están preparando los siguientes tarros, esta vez viene el especial con el tradicional chamoy y tamarindo embarrado en el cristal del tarro más que muerto y con gomitas agridulces de sabores flotando en la cheve, mientras los llevan me levanto y voy a lo único moderno en este lugar una rockola de cd con harto volumen pa´ poner un poco de ruido, en esta cantina no tienen el selecto repertorio que uno acostumbra o algo más que decente, sin embargo, algo de los clásicos del rock en tu idioma aparece, así que selecciono a los mismísimos Caifanes con tres tracks y me dispongo a recolocar de nuevo mi trasero en nuestra apartada mesa del rincón.

La plática se torna cada vez mas clavada e intensa, entre monólogos sobre cada uno y sus vívidas vidas, los traumas de la carrera y la adorable familia, por lo que las chelas de medio litro no duraban más de ocho o diez tragos y ya cuando estábamos bien entrados discutiendo sobre la teoría de las cuerdas de Stephen Hawking y el último giro de vida cristiana de Anne Rice, claro, sin dejar de burlarnos de la condición de uno y la necesidad de un Dios de la otra, …

- Vale verga, si ya nadie respeta a los físicos u escritores…  Ja jaa que podemos esperar de respetar a nuestras autoridades o políticos ja jaa.

- “U”, Jajaja. Así es mi queridísima… “Tráenos otras dos y la cuenta…”  ¿Qué te parece si mejor vamos a otro lugar a cotorrear, mira, deja le marco al dealer a ver qué paso, ¿no quieres fumar más?

La llamada no fue tan larga como pudiera esperarse, ya que de hecho el dealer ya estaba más cerca de lo que creía, en realidad a los tres minutos de la llamada entro por la puerta se sentó en la barra junto al baño, pide un refresco y mientras tanto coloca la bolsa en el banco de al lado.


Y yo sin hacer más demora, me levanto y me voy rascando los wevos, con dirección al baño, paso y recojo la bolsa… entro en el Bathroom, y le doy una repasada a la bolsa, veo  que está bastante chingona y apestosa, no aperfumada, más bien entre aroma fuerte a mota y como terreo,  jajaja, me dispongo a desalojar nuevamente la vejiga y una vez más salgo, sin dejar de mirar hacia mi mesa, pero chocando todo el ambiente, todo el lugar, para cerciorarme de que todos permanecen en lo suyo y que nada falte. Al llegar a la mesa veo que ya está la cuenta lista y hay una bolsita más en la mesa, no supe como llego pero es más grande que la que yo acabo de tomar, la miro y tú, solo me diriges una mirada no entiendes lo que discretamente con una mirada le pregunto al pinche burro, así es que pago la cuenta, vacío mi tarro de un gran trago y te tomo de la mano, te pregunto si ya estas lista, al sonreírme tan efusivamente me doy cuenta de que nuestros estados están algo alterados por tanta cerveza…  De golpe nos dirigimos a la salida, no sin antes yo me despido desde lejos de mi carnal en la barra y aprovecho para ver al estúpido dealer, que sigue en su mismo lugar, se hace el pendejo, y no es porque le cueste mucho trabajo o sea un gran actor… Pero me inquieta saber que paso mientras yo checaba la merca… pero no es lo único que me pone nervioso, mientras salimos del bar, intento leer la etiqueta de tu pantalón levi´s, que es roja y está en el costado de la bolsa, en realidad me gusta la curva donde sabiamente fue colocada y comienzo a imaginar mil vulgaridades que vamos a tener en unos momentos...






domingo, 24 de noviembre de 2013

SMURFPOTTING.





Las casas de hongos, las pitufresas, las pociones de papá pitufo, los días de campos con mis hermanos pitufos, los pitufipasteles, los festivales paganos, Gargamel, Asrael, las princesas perdidas, las hadas, encantamientos mágicos, toda esa mierda con la que lavaban la cabeza a los niños como yo, todo tiene un límite.
Cuando empecé a drogarme todo iba bien, hasta el día que vi un pitufo, mi primera reacción fue reírme mucho,  cuando me atacó y me tenía acorralado, tuvimos que llegar a un acuerdo. Drogas hacen ver Pitufos, sencillo. Charlaba horas enteras con él, disfrutábamos clavando agujas a mi organismo,  también disfrutaba clavarle agujas a él, nunca le pasaba nada,  al principio disfrutábamos del buen hachís, pero a pesar de que mi amigo era tan natural, las cosas cambian bien lo dijo Pitufina Diane, que ahora era mi novia…
Tendré que explicarme, un día resolví convertirme en un pitufo, era mucho mejor que un día despertar del viaje y ver un bebé muerto, la vergüenza sería  menos, al menos eso creí, entonces me auto nombre Pitufo Renton, al menos si me cargaban con una bolsa de heroína  mi condena sería menor al ver mi estado mental afectado. No respondía si no se me llamaba con el apelativo de Pitufo Renton,  a mi novia le sugerí cortarse el cabello y usar uniformes  colegiales morbosos, al principio le pareció buena idea, cuando nos besábamos empezó a cansarse de su nuevo sobrenombre, no era tan malo…  además, siempre alegaba a mi conveniencia, sólo había una maldita pitufa en toda la aldea.
Con mi pitufo personal, que no tenía un nombre, (solo se llamaba “Pitufo”) sostenía sesiones interminables sobre la humanidad y mi mala adaptación a la sociedad. Aunque sus orígenes Belgas los conocía, yo decía ser de origen Escocés.  Comencé por argumentar la falta de aquella importante actividad económica a su aldea, ¿cómo no comer carne? ¿qué clase de aldea pagana era aquella donde no existía la ganadería? Pitufo idiota sólo movía la cabeza y a veces decía, no lo sé, por eso estoy aquí drogándome contigo Renton.
Fue aquel día cuando veía el video  porno de mi amigo Pitufo Fortachón, cuando el placer de la droga me pareció superfluo, una pitufina necesitaba.  Salí de Antro a buscarme a mi Pitufa Diane, la encontré sin más tapujos que pagar un taxi a su casa. Se la sabía de todas  aquella pitufa  erótica. Le pareció bien aquello de los pitufos, se enamoró de mi aquella noche donde me mando a dormir al sillón (aunque el libro dice qué me dormí en la cama, y no usé condón y describe una escena que tiene que ver con mocos muy cabrones)  para que sus padres no se dieran cuenta de que la fornique, después  desayune con ellos.
Me creo la naranja mecánica de los pitufos, robaba para conseguir hongos cuando del techo de mi casa podía raspar mis viajes,  cocaína, heroína, speed, extasis, mejoralitos, epínefrina, cafíaspirinas, coca cola, jarabe para la tos, ungüento para dolores de perro,  fenciclidina,  lcd, rubinol, antiestaminicos, similares y anexos, un día puse a pokemon en una cuchara y la inyecté.
Me atraparon junto con Spock a el lo refundieron en el reclu, a mi me dieron una oportunidad porque estaba en una granja, su madre me la armo, pero pitufo desmadroso se la hizo de a pedo, fue cuando necesite la 4ª. Dosis al día de pitufidroga.  El estado me daba 3 dosis al día, pero no era suficiente. Fui entonces con la madre superiora (porqué tenía un largo hábito, que después de qué le cortaron la pierna por inyectarse en ella, pedía limosna diciendo que era veterano de guerra) y me sirvió mi último manjar.
Papá pitufo y mamá pitufa (personaje de nueva creación) me entambaron en  mi habiración, donde vi a todos mis pitufiamitos, bebé pitufo trepaba en las paredes como la misma película del excorsista, maldito bebé dow, le gritaba, dow, dow, dow… hasta que me cayo en la jeta.
Tras un tiempo, papá y mamá pitufo abrieron la puerta, algo tenía que hacer, ¿se han hecho la prueba de VIH alguna vez? Después de años de drogarme, enterrando agujas, sexo inseguro… no tenía nada. Mi amigo pitufo Fortachón, que tenía a su novia linda y lo mando al diablo por las películas pornos y el concierto de Iggy Pop, tenía la fatal enfermedad, lo visite,  (pero en el libro es a otro amigo al que le da SIDA, así que como tengo más apatía por leer, que por mirar televisión, seguiremos el protocolo de la gente apática) y …
El 5º. Amigo que no sale en la película…
-He de aclarar, en todos los libros de Irvine Welsh aparecen todos los personajes de Trainspoitting_
Londres, Colonia Juárez,  Ciudad de México, la zona azul, sólo yo lo sabía. Obtuve un trabajo en un Call Center, trabajo denigrante pero me daba para tragar, pagar mi apartamento de 4 por cuatro en Iztapalapa, canción de Pulp a él me embebecían.   No drogas, no amigos, no pitufos, todo perfecto, recibí una carta de Pitufa Diane, recibiendo saludos de Pitufo Spock, comentando que a pitufo desmadroso lo buscaban por robo a de una gran tienda departamental de pitufresas. Términé de leer. Golpes en la puerta. ¿Pitufo desmadroso? ¿robo?...
Pitufo desmadroso llegó a mear mi departamento y se quedo en él.  Pensé en escuchar  “bornslipy” pero este no era el final.
En el libro no es pitufo Tommy el que se muere. No me acuerdo como se llama el que se muere. La historia de la toxoplasmosis es interesante pero yo me quedo en Iztapalapa, que és como el Leith de Edimburgo, sólo qué más desagradable.
Conectamos 3 kilos de pellote en peligro de extinción. Pitufo huevos… digo pitufo desmadroso “alías pitufo real de 14”, fue el que tramito el negocio, se agandallaron mis ahorros de  “guardadito”, el día esperado ganamos 400%.
Todo bien,  para que les cuento la historia, ustedes han visto la película, me chigue la lana y a pitufo Spock le di una lana para que fuera al table y se agarrá las mejores “putufas” de satélite.
La neta ahora vivo en el circuito de Amsterdam, como tengo lana soy condechi .
Princes Street,  en México,  una mac, facebook, twitter,  él arbol de navidad del gobierno mediocre de mi pais, una familia olvidada en mi rancho, mi pitufo aristócrata…
Y ahora pienso en otra caricatura qué me gusta…
Remy

Pero esa es otra historia.



miércoles, 20 de noviembre de 2013

Mejor me compro un cigarro suelto.


Estábamos  muy contentos formados en un Oxxo mi amigo  y colaborador, Christian Doe,  y yo comprando dos cafés. Le dije que se me antojaba un cigarro, y él me dijo, pídelos. Yo como soy un amor de persona, le dije que no, que estaban muy caros. Él no fuma y él iba a pagar. Me preguntó ¿cuánto cuestan? Le dije que, como cuarenta, o cuarenta y cinco pesos la cajetilla. Expresó un "ay, no mames, ¿tanto?" Le dije que sí, que mejor no, que podía suprimir el antojo.
Bueno, continuando con la charla le dije "sí, todo está muy  caro, me voy a prostituir".
Y una señora delante mío volteo y me miró...
Tragame tierra.  Bueno, chinga, era una pinche bromita, nada más.
Pero me dijo:
"Deberías hacerlo, antes de que ya no puedas".

Y ahora, después de un par de horas, me encuentro pensando si ella, era un divino ángel enviado por el cielo o un diablo sexy con medias de red y una cajetilla de cigarros.

A ver, resuelvanme esta ¬¬

Luego, pensé, si me prostituyo, no voy a poder hacer cunnilingus, ni fellatio. A menos, que con su respectivo condón femenino y masculino.  Entonces no es tan chido, aunque, tendría cigarros, pero los cigarros son malos, merman la salud, pero dice mi novio gato que le gusto cuando fumo, que estéticamente tiene su chiste eso de la fumada...

Y así, por los siglos, de los siglos, amén.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Hay cosas que sí y cosas que no.

Me caga la virgen de Guadalupe, Miguel Hidalgo mal ilustrado, los niños héroes, Carlos Monsiváis, la Poniatowska, Jaime Sabines, y la lotería nacional.
El dulce de calabaza, las posadas y los árboles de navidad. 
Los bautizos me hiper cagan, los quince años también... Bueno les agarro un gusto pecaminoso porque soy medio pervert, pero también soy una víbora, víbora, víbora y no de la mar, así qu nunca me inviten a unos quince años.
Me cagan las golondrinas.
Odio y me caga Xavier Velazco.
Y Mariano Osorio me repurga.
Y las pinches canciones ojetes que cantan en los velorios.  Las odio y me cago en ellas.
Frida Kahlo también me caga, la perra.
Odio a Maná.
Y a Susana Zavaleta; me caga.
Telcel me caga.
Y el sanborns, pero venden ricos chocolates.
El vips me hiper caga. Más me caga no tener el valor moral para decir que no a quien me invita allí.
Odio a Víctor Trujillo cuando no es Brozo. Pero también Brozo me caga por puto lamehuevos de Televisa.
Me caga la gente que se empeda en Xochimilco.
Pedro Infante me hiper caga.
Sarita Montiel... grrrr.
El día de las madres ME CAGA.
Y la Gandhi me caga aunque voy a cada rato pero que pena me daría que me vean ahí, la gente ha de pensar que compro puros libros nuevos y nel.
Me caga la villa y el papá, no es mexicano pero me caga.
Me cagan los toros. Pero me cagan más la gente que está en contra de los toros.
Me caga el tianguis del  chopo, pero no saben cuánto me caga;  me caga más vivir cerca del  pinche chopo.
También el salón corona, pinche bola de posers.
Obvio el canal de las estrellas, mientras no se utilice para pedos científicos porque la neta, putas dudas existenciales que me genera.
Pero más me re caga el TRI.

Pero les diré que me gusta:
Me las películas de ficheras.
Me gusta ir a la Meche y al mercado de Sonora. Y ver a las putas de circunvalación.
Me gusta José Alfredo Jiménez.
Y José José.
La Chavela no me gusta mucho pero la respeto.
Al Diego Rivera por pendejar a la Frida Kahlo y por papacito, me moja las bragas.
Juanga mis respetos.
Y el que cante o toque en Bellas Artes ya que,  no cualquiera.
Los Xochimilcas.
Santo, Blue Demon, Mil Mascaras, Mascarita Sagrada y el Perro Aguayo.
El cabernario.
Tin Tán me gusta.
Los Mariachis me gustan.
Garibaldi y su birria aunque sean peligrosos.
El tequila chinga aunque no sepa chupar, salud.
Me gusta ir a las iglesias viejas.
Me gusta el zócalo con todos sus vendedores ambulantes incluidos.
Me gusta ir a Tepito a comprar mota.
Y caminar por Paseo de la Reforma.
Chapultepec y sus patitos.
Y me gustaban los elotes en la alameda que ya jamás volverán.
Me gusta Ciudad Universitaria.
Me gusta la Biblioteca José Vasconcelos.
Me gusta el chavo del 8 pero cuando salía Kiko y Don Ramón, y la chilindrina.
Me gusta la Sonora Santanera, y la Tropicana.
Me gustan los Tigres del Norte, ahuevo.
Caifanes me gustan.
Me gusta la Trevi y que por caliente la metieron a la cárcel.
ME GUSTA JOSÉ AGUSTÍN, ES MI ESCRITOR WOOOOO!!!
Me cae gordo pero me gusta René Avilés Fábila.
Me gusta bailar cumbias.
Los delicados me gustan.
Los hoteles de paso, las tortas y las quesadillas.
Me gusta la Bandera, el himno nacional, son chidísimos.
Me encanta hacer honores a la bandera. Pero me caga que los políticos canten el himno nacional. Hijos de su perra madre CHINGUEN A SU MADRE.
Me gusta el metrobús.
El tren suburbano.
Insurgentes me gusta.
Y les voy a confesar algo: últimamente me caga López Obrador. Chale.
Me gusta el palacio de los deportes.
El zoológico me gusta 
Me gustan los organilleros, los carritos de los camotes y los puestos de tacos al pastor. Los esquites y las patitas de pollo y las mollejas.
Y la panza y los tianguis.
La salsa Valentina y la Tamazula.
Las tortillas me encantan.
Las carnitas y la barbacoa.

Ya me cansé, mañana continuamos.








sábado, 16 de noviembre de 2013

16 de noviembre de 2013

El amor se torna tan enfermo, porque ante el rechazo, se frustra la idea anquilosada y atesorada.
No nos damos cuenta y lo hacemos de manera inconsciente, hemos desarrollado un lenguaje grotesco para nuestros planes que como la daga vil que mató a la Julieta de Shakespeare, mata la posibilidad de la intención.
Hablo y hablo y hablo... Y poco a poco me fueron desterrando.
Percibo que ya soy ajena al lecho, por snob.
De cada diez palabras que digo, muchas son groserías, porque no soy comprendida.
Es verdad, que me gustaría estar comprando en "el gran fin"... Todos deseamos lo que no poseemos y no entendemos. Eso nos molesta y entonces lo juzgamos. La gente siempre relaciona el efecto cultural con el dinero, y esa es una falacia.
Hay gente que tiene mucho dinero y es pendeja. Y habremos pendejos sin dinero y con muchas intenciones, no consumadas, jamás.