domingo, 24 de noviembre de 2013

SMURFPOTTING.





Las casas de hongos, las pitufresas, las pociones de papá pitufo, los días de campos con mis hermanos pitufos, los pitufipasteles, los festivales paganos, Gargamel, Asrael, las princesas perdidas, las hadas, encantamientos mágicos, toda esa mierda con la que lavaban la cabeza a los niños como yo, todo tiene un límite.
Cuando empecé a drogarme todo iba bien, hasta el día que vi un pitufo, mi primera reacción fue reírme mucho,  cuando me atacó y me tenía acorralado, tuvimos que llegar a un acuerdo. Drogas hacen ver Pitufos, sencillo. Charlaba horas enteras con él, disfrutábamos clavando agujas a mi organismo,  también disfrutaba clavarle agujas a él, nunca le pasaba nada,  al principio disfrutábamos del buen hachís, pero a pesar de que mi amigo era tan natural, las cosas cambian bien lo dijo Pitufina Diane, que ahora era mi novia…
Tendré que explicarme, un día resolví convertirme en un pitufo, era mucho mejor que un día despertar del viaje y ver un bebé muerto, la vergüenza sería  menos, al menos eso creí, entonces me auto nombre Pitufo Renton, al menos si me cargaban con una bolsa de heroína  mi condena sería menor al ver mi estado mental afectado. No respondía si no se me llamaba con el apelativo de Pitufo Renton,  a mi novia le sugerí cortarse el cabello y usar uniformes  colegiales morbosos, al principio le pareció buena idea, cuando nos besábamos empezó a cansarse de su nuevo sobrenombre, no era tan malo…  además, siempre alegaba a mi conveniencia, sólo había una maldita pitufa en toda la aldea.
Con mi pitufo personal, que no tenía un nombre, (solo se llamaba “Pitufo”) sostenía sesiones interminables sobre la humanidad y mi mala adaptación a la sociedad. Aunque sus orígenes Belgas los conocía, yo decía ser de origen Escocés.  Comencé por argumentar la falta de aquella importante actividad económica a su aldea, ¿cómo no comer carne? ¿qué clase de aldea pagana era aquella donde no existía la ganadería? Pitufo idiota sólo movía la cabeza y a veces decía, no lo sé, por eso estoy aquí drogándome contigo Renton.
Fue aquel día cuando veía el video  porno de mi amigo Pitufo Fortachón, cuando el placer de la droga me pareció superfluo, una pitufina necesitaba.  Salí de Antro a buscarme a mi Pitufa Diane, la encontré sin más tapujos que pagar un taxi a su casa. Se la sabía de todas  aquella pitufa  erótica. Le pareció bien aquello de los pitufos, se enamoró de mi aquella noche donde me mando a dormir al sillón (aunque el libro dice qué me dormí en la cama, y no usé condón y describe una escena que tiene que ver con mocos muy cabrones)  para que sus padres no se dieran cuenta de que la fornique, después  desayune con ellos.
Me creo la naranja mecánica de los pitufos, robaba para conseguir hongos cuando del techo de mi casa podía raspar mis viajes,  cocaína, heroína, speed, extasis, mejoralitos, epínefrina, cafíaspirinas, coca cola, jarabe para la tos, ungüento para dolores de perro,  fenciclidina,  lcd, rubinol, antiestaminicos, similares y anexos, un día puse a pokemon en una cuchara y la inyecté.
Me atraparon junto con Spock a el lo refundieron en el reclu, a mi me dieron una oportunidad porque estaba en una granja, su madre me la armo, pero pitufo desmadroso se la hizo de a pedo, fue cuando necesite la 4ª. Dosis al día de pitufidroga.  El estado me daba 3 dosis al día, pero no era suficiente. Fui entonces con la madre superiora (porqué tenía un largo hábito, que después de qué le cortaron la pierna por inyectarse en ella, pedía limosna diciendo que era veterano de guerra) y me sirvió mi último manjar.
Papá pitufo y mamá pitufa (personaje de nueva creación) me entambaron en  mi habiración, donde vi a todos mis pitufiamitos, bebé pitufo trepaba en las paredes como la misma película del excorsista, maldito bebé dow, le gritaba, dow, dow, dow… hasta que me cayo en la jeta.
Tras un tiempo, papá y mamá pitufo abrieron la puerta, algo tenía que hacer, ¿se han hecho la prueba de VIH alguna vez? Después de años de drogarme, enterrando agujas, sexo inseguro… no tenía nada. Mi amigo pitufo Fortachón, que tenía a su novia linda y lo mando al diablo por las películas pornos y el concierto de Iggy Pop, tenía la fatal enfermedad, lo visite,  (pero en el libro es a otro amigo al que le da SIDA, así que como tengo más apatía por leer, que por mirar televisión, seguiremos el protocolo de la gente apática) y …
El 5º. Amigo que no sale en la película…
-He de aclarar, en todos los libros de Irvine Welsh aparecen todos los personajes de Trainspoitting_
Londres, Colonia Juárez,  Ciudad de México, la zona azul, sólo yo lo sabía. Obtuve un trabajo en un Call Center, trabajo denigrante pero me daba para tragar, pagar mi apartamento de 4 por cuatro en Iztapalapa, canción de Pulp a él me embebecían.   No drogas, no amigos, no pitufos, todo perfecto, recibí una carta de Pitufa Diane, recibiendo saludos de Pitufo Spock, comentando que a pitufo desmadroso lo buscaban por robo a de una gran tienda departamental de pitufresas. Términé de leer. Golpes en la puerta. ¿Pitufo desmadroso? ¿robo?...
Pitufo desmadroso llegó a mear mi departamento y se quedo en él.  Pensé en escuchar  “bornslipy” pero este no era el final.
En el libro no es pitufo Tommy el que se muere. No me acuerdo como se llama el que se muere. La historia de la toxoplasmosis es interesante pero yo me quedo en Iztapalapa, que és como el Leith de Edimburgo, sólo qué más desagradable.
Conectamos 3 kilos de pellote en peligro de extinción. Pitufo huevos… digo pitufo desmadroso “alías pitufo real de 14”, fue el que tramito el negocio, se agandallaron mis ahorros de  “guardadito”, el día esperado ganamos 400%.
Todo bien,  para que les cuento la historia, ustedes han visto la película, me chigue la lana y a pitufo Spock le di una lana para que fuera al table y se agarrá las mejores “putufas” de satélite.
La neta ahora vivo en el circuito de Amsterdam, como tengo lana soy condechi .
Princes Street,  en México,  una mac, facebook, twitter,  él arbol de navidad del gobierno mediocre de mi pais, una familia olvidada en mi rancho, mi pitufo aristócrata…
Y ahora pienso en otra caricatura qué me gusta…
Remy

Pero esa es otra historia.