Las casas de hongos, las pitufresas, las
pociones de papá pitufo, los días de campos con mis hermanos pitufos, los
pitufipasteles, los festivales paganos, Gargamel, Asrael, las princesas
perdidas, las hadas, encantamientos mágicos, toda esa mierda con la que lavaban
la cabeza a los niños como yo, todo tiene un límite.
Cuando empecé a drogarme todo iba bien,
hasta el día que vi un pitufo, mi primera reacción fue reírme mucho, cuando me atacó y me tenía acorralado,
tuvimos que llegar a un acuerdo. Drogas hacen ver Pitufos, sencillo. Charlaba
horas enteras con él, disfrutábamos clavando agujas a mi organismo, también disfrutaba clavarle agujas a él,
nunca le pasaba nada, al principio
disfrutábamos del buen hachís, pero a pesar de que mi amigo era tan natural,
las cosas cambian bien lo dijo Pitufina Diane, que ahora era mi novia…
Tendré que explicarme, un día resolví
convertirme en un pitufo, era mucho mejor que un día despertar del viaje y ver
un bebé muerto, la vergüenza sería
menos, al menos eso creí, entonces me auto nombre Pitufo Renton, al
menos si me cargaban con una bolsa de heroína
mi condena sería menor al ver mi estado mental afectado. No respondía si
no se me llamaba con el apelativo de Pitufo Renton, a mi novia le sugerí cortarse el cabello y
usar uniformes colegiales morbosos, al
principio le pareció buena idea, cuando nos besábamos empezó a cansarse de su
nuevo sobrenombre, no era tan malo…
además, siempre alegaba a mi conveniencia, sólo había una maldita pitufa
en toda la aldea.
Con mi pitufo personal, que no tenía un
nombre, (solo se llamaba “Pitufo”) sostenía sesiones interminables sobre la
humanidad y mi mala adaptación a la sociedad. Aunque sus orígenes Belgas los
conocía, yo decía ser de origen Escocés.
Comencé por argumentar la falta de aquella importante actividad
económica a su aldea, ¿cómo no comer carne? ¿qué clase de aldea pagana era
aquella donde no existía la ganadería? Pitufo idiota sólo movía la cabeza y a
veces decía, no lo sé, por eso estoy aquí drogándome contigo Renton.
Fue aquel día cuando veía el video porno de mi amigo Pitufo Fortachón, cuando el
placer de la droga me pareció superfluo, una pitufina necesitaba. Salí de Antro a buscarme a mi Pitufa Diane,
la encontré sin más tapujos que pagar un taxi a su casa. Se la sabía de
todas aquella pitufa erótica. Le pareció bien aquello de los
pitufos, se enamoró de mi aquella noche donde me mando a dormir al sillón
(aunque el libro dice qué me dormí en la cama, y no usé condón y describe una
escena que tiene que ver con mocos muy cabrones) para que sus padres no se dieran cuenta de
que la fornique, después desayune con
ellos.
Me creo la naranja mecánica de los pitufos,
robaba para conseguir hongos cuando del techo de mi casa podía raspar mis
viajes, cocaína, heroína, speed,
extasis, mejoralitos, epínefrina, cafíaspirinas, coca cola, jarabe para la tos,
ungüento para dolores de perro,
fenciclidina, lcd, rubinol,
antiestaminicos, similares y anexos, un día puse a pokemon en una cuchara y la
inyecté.
Me atraparon junto con Spock a el lo
refundieron en el reclu, a mi me dieron una oportunidad porque estaba en una
granja, su madre me la armo, pero pitufo desmadroso se la hizo de a pedo, fue
cuando necesite la 4ª. Dosis al día de pitufidroga. El estado me daba 3 dosis al día, pero no era
suficiente. Fui entonces con la madre superiora (porqué tenía un largo hábito,
que después de qué le cortaron la pierna por inyectarse en ella, pedía limosna
diciendo que era veterano de guerra) y me sirvió mi último manjar.
Papá pitufo y mamá pitufa (personaje de
nueva creación) me entambaron en mi
habiración, donde vi a todos mis pitufiamitos, bebé pitufo trepaba en las
paredes como la misma película del excorsista, maldito bebé dow, le gritaba,
dow, dow, dow… hasta que me cayo en la jeta.
Tras un tiempo, papá y mamá pitufo abrieron
la puerta, algo tenía que hacer, ¿se han hecho la prueba de VIH alguna vez?
Después de años de drogarme, enterrando agujas, sexo inseguro… no tenía nada.
Mi amigo pitufo Fortachón, que tenía a su novia linda y lo mando al diablo por
las películas pornos y el concierto de Iggy Pop, tenía la fatal enfermedad, lo
visite, (pero en el libro es a otro
amigo al que le da SIDA, así que como tengo más apatía por leer, que por mirar
televisión, seguiremos el protocolo de la gente apática) y …
El 5º. Amigo que no sale en la película…
-He de aclarar, en todos los libros de
Irvine Welsh aparecen todos los personajes de Trainspoitting_
Londres, Colonia Juárez, Ciudad de México, la zona azul, sólo yo lo
sabía. Obtuve un trabajo en un Call Center, trabajo denigrante pero me daba
para tragar, pagar mi apartamento de 4 por cuatro en Iztapalapa, canción de
Pulp a él me embebecían. No drogas, no
amigos, no pitufos, todo perfecto, recibí una carta de Pitufa Diane, recibiendo
saludos de Pitufo Spock, comentando que a pitufo desmadroso lo buscaban por
robo a de una gran tienda departamental de pitufresas. Términé de leer. Golpes
en la puerta. ¿Pitufo desmadroso? ¿robo?...
Pitufo desmadroso llegó a mear mi
departamento y se quedo en él. Pensé en
escuchar “bornslipy” pero este no era el
final.
En el libro no es pitufo Tommy el que se
muere. No me acuerdo como se llama el que se muere. La historia de la
toxoplasmosis es interesante pero yo me quedo en Iztapalapa, que és como el
Leith de Edimburgo, sólo qué más desagradable.
Conectamos 3 kilos de pellote en peligro de
extinción. Pitufo huevos… digo pitufo desmadroso “alías pitufo real de 14”, fue
el que tramito el negocio, se agandallaron mis ahorros de “guardadito”, el día esperado ganamos 400%.
Todo bien,
para que les cuento la historia, ustedes han visto la película, me
chigue la lana y a pitufo Spock le di una lana para que fuera al table y se
agarrá las mejores “putufas” de satélite.
La neta ahora vivo en el circuito de
Amsterdam, como tengo lana soy condechi .
Princes Street, en México,
una mac, facebook, twitter, él
arbol de navidad del gobierno mediocre de mi pais, una familia olvidada en mi rancho,
mi pitufo aristócrata…
Y ahora pienso en otra caricatura qué me gusta…
Remy
Pero esa es otra historia.